lunes, 30 de noviembre de 2009

Molesta, ¿Yo?

Odio la gente que mastica el chicle con la boca abierta.
Yo digo...¿que necesidad tienen de mostrarle al mundo semejante asquerosidad?

Todo empieza, por ejemplo, en un tren (como me ocurrió hoy por la mañana). Consigo sentarme luego de saltar por encima de la gente, en esos días en los que necesito de mi por sobre todas las cosas. A los 30 segundos, una persona de sexo femenino de unos 27 años se para en diagonal a mi. Con sus bolsas y cartera colgando, procede a desenvolver un chicle para introducirlo en su boca. (Encima de todo tenia dientes chuecos y tirando a verdosos en sus uniones...básicamente...UN ASCO)

Comienza a mascarlo para saborear su excelente capa azucarada o edulcorada, dejando a la vista de todos como esta capa se va convirtiendo en una mucosa blanca revoloteando por su mal higienizada cavidad bucal.
Con un movimiento ondulante en su mandíbula, sigue arruinandole la vida a ese pedazo de goma de resina natural mezclado con vaya uno a saber que otras cosas; y en el mismo movimiento arruinándome la mañana a mi, que tan tranquila estaba.

Era desagradable ver pequeñas gotas de saliva escapandose corriendo de ese lugar hediondo y cayendo precipitadas en la cabeza de un pobre hombre de unos 35 años que trataba de leer "La Razon".
Esta persona o asesina de mañanas, continuaba mascando descaradamente ese chicle mostrando su lengua mal lavada, llena de residuos, que yo considero a esa altura eran, altamente tóxicos.

El movimiento de su mandíbula parecia, al ojo humano mañanero, el ejercicio de un fisico-culturista venido a menos. Cada movimiento revolvía un poco más mi estómago, y cada una de esas gotas me recordaba a cada instante el motivo por el cual, yo ingiero caramelos y no chicles.

No es que tenga algo contra ellos, es sólo que la mayoría de las personas que los consumen, no saben hacerlo sin desagradar completamente al resto de la población no-chiclera.

Yo no pido mucho...solo que tratemos de masticar TODO con la boca cerrada...sera factible?

3 comentarios:

  1. Yo me considero una persona altamente capacitada para masticar chicle con discreción, y me molesta por "sobremanera" cuando veo a alguien que lo hace sin saber, sin la más mínima autocrítica y sin amor al prójimo.
    Señores, la mañana es sagrada, empecemos a respetarnos un poco porque si nos molestan en ese momento, básicamente nos cagan el día. Digamosle SI al jabón, al desodorante, al perfume, a la ropa limpia, al cepillo de dientes, al shampoo y al buen gusto.

    He dicho.

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  2. Y te falta el ruido que hace el chicle con la boca abierta..y tb a los que les queda comida o algo entre los dientes y empiezan a hacer un ruido muy pero muy molesto.

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  3. los hedores del transporte público es lo peor que puede pasar, en especial luego del desayuno.

    saludos.

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